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Hacinamiento en las cárceles de Colombia



Por Equipo uniderecho.com

Publicado en mayo 11, 2009

Hacinamiento en las cárceles de Colombia

El hacinamiento impera en los establecimientos penales de Colombia. Colombia tiene 174 cárceles y las estadísticas indican que dichos centros de reclusión tienen una capacidad para 50 mil presos, pero en la actualidad la población carcelaria es de 75 mil presos en total. Lo que se traduce en un hacinamiento del 200% en cárceles de diferentes ciudades.

En el caso de Bogotá por ejemplo, en las cárceles La Picota, La Modelo, La Distrital y el Buen Pastor, hay un sobrecupo de por los menos 5 mil internos.

La Modelo tiene una capacidad para 2 mil 700 internos y en la actualidad Alberta 5 mil 890. Es decir, tiene un sobrecupo de 3 mil 190 internos.

En La Picota caben 1587 presos, pero está alojando 3 mil 499, de manera que tiene un exceso de 1912 presos.

El Buen Pastor es apto para mil 274 internas y tiene mil 439, lo que demuestra un sobrecupo de 165 personas.

La cárcel Bellavista de Medellín tiene capacidad para 2.300 reos pero actualmente en su interior hay más de 5.800.

Por otro lado la cárcel Villahermosa de Cali presenta un hacinamiento del 150% al triplicar la cantidad de reclusos. La capacidad de atención es para cerca de 1.100 reclusos, pero en ella residen más de 4.100.

A esto hay que sumar las malas condiciones de la estructura física de las cárceles, pues muchas de ellas son edificaciones que datan de hace 70 años y presentan serias deficiencias como humedad, daños en paredes y pisos, deterioro de sistemas eléctricos, entre otros.

Entre otras causas, uno de los factores que incrementó este hacinamiento fue la entrada en funcionamiento del sistema penal acusatorio en Colombia.

La situación es bastante preocupante, pues el hacinamiento da pie para que se desencadenen diversos factores que ponen en riesgo el bienestar de los internos y favorece la violación de muchos derechos humanos.

Son muchos los presos que deben dormir en pisos y pasillos, al tiempo que corren el riesgo de adquirir enfermedades nutricionales por la mala calidad de los alimentos que les preparan.
El hacinamiento también pone en peligro a la población carcelaria, pues hay riesgo de enfermedades respiratorias, infectocontagiosas, de la piel, entre otras. Además muchas denuncias han revelado que la atención médica dentro de las cárceles es deficiente, en cuanto a personal y dotación de medicamentos. Además no hay atención pronta y especializada y muchas veces los servicios se deben exigir a través de tutelas.

A lo anterior se suma las escasas posibilidades de trabajar y estudiar y la casi ausencia de espacios de recreación.

Por otro lado el hacinamiento ha favorecido los brotes de violencia dentro de los centros de reclusión. Caso específico el de la cárcel Bellavista de Medellín donde se han presentado tiroteos y la Policía Nacional ha incautado armas de fuego, armas blancas, municiones de diferentes calibres y marihuana.

Las primeras medidas para mitigar el hacinamiento han sido el poner en funcionamiento dos pabellones de mediana seguridad en Popayán, los cuales estaban fuera de servicio desde hace más de dos años. Allí fueron recluidos 960 internos. Y en Cartagena, en la cárcel La Ternera, se adelantan obras en pabellón 1A para que a mediados de junio estén habilitados 221 nuevos cupos.

Además actualmente, con una inversión de $962.368 millones, en nueve departamentos del país se están construyendo diez nuevas cárceles con 22.966 nuevos cupos, las cuales se espera que estén en funcionamiento antes de agosto de 2010.

Las cárceles, ubicadas en Yopal, Puerto Triunfo, Acacias, Cúcuta, Florencia, Guaduas, Ibagué, Jamundí, Bogotá y Medellín tienen un área construida de 461.000 metros cuadrados, distribuidos en 418 edificios.

El centro de reclusión de Cúcuta será el primero en entrar en funcionamiento a partir de junio del 2010.

Por su parte el penal de Jamundí será el de más capacidad. Se trata de una edificación con sectores de hasta diez pisos y que albergará a 4 mil 440 presos.
Otra de las de mayor envergadura será la de Bogotá, que entrará con 3.556 cupos a alivianar la situación de hacinamiento.

En el caso de la nueva cárcel de Medellín, que se construye en jurisdicción del corregimiento de San Cristóbal, tendrá capacidad para 2.357 presos y se espera que esté funcionando en agosto del 2010.

Se espera que con el funcionamiento de estos centros reclusorios se mejoren las condiciones y se descongestione el sobrecupo de más de 16 mil internos que tienen las cárceles del país.